Los orígenes de la telegrafía se remontan al uso de varios sistemas de comunicación, entre los que destaca el telégrafo óptico. Este método, usado en Francia desde el siglo XVIII, con varias versiones y tipos, consistía en la representación de una señalética con figuras de madera móviles instalada sobre una estación. Su funcionamiento se basaba en que cada posición de los brazos de madera correspondía a una letra; y el conjunto de éstas daba lugar a una palabra que debía descifrar un observador lejano, dispuesto con un catalejo.

Fuente: www.xataka.com/historia-tecnológica
En Canarias aún existen vestigios de este sistema óptica destinada a la comunicación marítima. Este es el caso de la Atalaya, en Igueste, en la costa noreste de Tenerife. Desde lo alto de este acantilado se realizaban señales, con banderas de día y hogueras de noche, para que fueran vistas desde Santa Cruz de Tenerife. Posteriormente, en 1895, en este mismo lugar se instaló el denominado: “Semáforo de la Atalaya o de Igueste”, desde cuyo edificio se realizaban señales ópticas de diversos colores, dirigidas a los vigías de la Comandancia de Marina en la capital tinerfeña, a 6 millas de distancia. Con el paso del tiempo, se instaló el sistema de telegrafía sin hilos que permitió el auxilio de buques cercanos a su costa.

Foto: Colectivo Semáforo La Atalaya. Fuente: https://pellagofio.es/patrimonio-cultural-de-canarias
Los avances tecnológicos e industriales de finales del siglo XIX, entre los cuales destaca la electricidad y el motor de vapor, motivaron la extensión de la red de ferrocarril en los territorios continentales, paralela a los postes del cableado de telégrafos.
Fue Samuel Morse (1791-1872) quién creó en los Estados Unidos el sistema de puntos y rayas de comunicación mediante la transmisión del impulso eléctrico. Esta invención fue perfeccionada gracias a la colaboración de Alfred Vail (1807-1859), y testada en 1844 cuando ambos lograron enviar un mensaje entre Washington, donde se encontraba el primero, y Baltimore, ubicada a unos 50 km. al noreste, donde lo recibió su colaborador.

Fuente: www. blogs.upm.es

En cambio, en Europa se desarrolló de manera contemporánea el conocido como sistema de telegrafía con cables “Wheatstone”, impulsado por empresas del Reino Unido.
Con el paso del tiempo, el sistema Morse se impuso al resto por ser el más fiable y rápido; y el dinamismo de su extensión dio lugar a la creación de la Unión Telegráfica Internacional en 1870, la cual daba cobertura operativa a los principales países europeos. Además, las demandas en comunicación a raíz de la Primera Guerra Mundial, así como, el interés de las grandes potencias por dominar el comercio marítimo dio lugar a la mejora de la comunicación telegráfica para uso civil y militar.
En el caso de España, la red telegráfica se desplegó por la península ibérica entre 1854 y 1864 de forma radial partiendo desde Madrid. E incluso, se llegó a instalar el primer cable telegráfico submarino entre Algeciras y Ceuta, cruzando el Estrecho de Gibraltar en 1859, con motivo de la guerra entre España y Marruecos.
Avanzado el siglo XIX, los avatares políticos de los diversos gobiernos españoles y las carencias tecnológicas dieron lugar a que su extensión sufriera altibajos a lo largo de la centuria. No en vano, una de las adversidades fue la dificultosa creación del cuerpo de funcionarios de Correos y Telégrafos, debido a las reticencias de estos últimos, cuya formación requerida para acceso al cuerpo de telegrafistas era mucho mayor. Tal es así, que en el primer número de la Revista “Telegrafía sin hilos”, de noviembre de 1911, se publicaba la convocatoria de la Compañía Nacional de Telegrafía para la provisión de plazas de operadores de estaciones de telegrafía, con las exigencias que requería este puesto de trabajo.

Instalación del primer cable submarino telegráfico a Canarias
En el último tercio del siglo XIX Canarias ya era considerada un lugar estratégico en el conjunto de las comunicaciones entre la península, África y América. Así fue como hubo varios intentos fallidos de instalar un cable telegráfico submarino hasta Cuba y a Brasil; para ello, era imprescindible usar el archipiélago canario como plataforma. En este sentido, cuando se aprobó la primera Ley de Telegrafía en España, de 1855, se redactó una memoria en la que ya se manifestaba el interés por extender el cable telegráfico eléctrico hasta Canarias.
A pesar de esto, hubo que esperar hasta 1883 para el ver el comienzo de la instalación del cable entre Cádiz y Canarias. Su ejecución tuvo lugar el 19 de septiembre de dicho año, partiendo dos buques desde el Reino Unido con escala en Cádiz con rumbo sur, con la intención de realizar el estudio de los fondos marinos entre ambas orillas. Por tal motivo, en el vapor cablero Dacia iban embarcados los funcionarios de Telégrafos: Juan Ravina, oriundo de Tenerife y Antonio A. Prado, designados por el gobierno español para realizar el informe final sobre esta expedición. De manera simultánea, el otro buque, bautizado International, realizó una ruta marítima en zig-zag entre Cádiz y Lanzarote para cartografiar la plataforma oceánica.

Fuente: WEBB. Anotaciones: Pérez Jiménez, R.
Finalizado el estudio de ambas embarcaciones en octubre de 1883, se instaló el cableado submarino para unir en primer lugar Cádiz con Tenerife. Esta decisión dio lugar a no pocas confrontaciones en el parlamento español entre el diputado Fernando León y Castillo, que se posicionó a favor de que el cable se dirigiera en primer lugar a Gran Canaria, y sus adversarios políticos.
Una vez aprobado el proyecto en el parlamento, se procedió a su extensión. Fue así como se instaló el cable submarino a las costas de Tenerife y después a La Palma. Para tal fin, se seleccionaron la playa de Antequera, en Anaga, donde se recibiría el cable desde Cádiz, y la de los Silos, en el noroeste tinerfeño, a donde se llevaría por tierra a través de un posteado que cruzaba la costa norte. En ambos emplazamientos de la isla se construyeron pequeñas edificaciones como base de recepción del cable, con una superficie de 10 metros cuadrados. En cada una de estas pequeñas centrales de recepción trabajaban dos operadores públicos.
Posteriormente, se instaló el cable entre Tenerife y Gran Canaria. A esta isla se hizo llegar el cable a la zona de El Confital, en la bahía de Las Palmas de Gran Canaria.
Por último, se extendió el cableado desde Gran Canaria hasta Lanzarote, sin que éste tocara la costa de Fuerteventura. Este proceso de conexión definitiva a la red telegráfica de Canarias finalizó el 12 de febrero de 1885, aunque ya se habían hecho pruebas operativas de conexión en 1883, según el investigador de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Rafael Pérez Jiménez. A pesar de estos avances, en aquel entonces quedaron fuera de este servicio de comunicación telegráfica las islas de El Hierro, La Gomera y Fuerteventura.
Paradójicamente, debido a los intereses de Francia por conectar este cable con sus colonias africanas, desde la Playa del Médano, Tenerife, el gobierno galo financió su extensión bajo el mar hasta San Louis y de allí, por tierra, hasta Dakar (Senegal).

de Tenerife como “Caseta del cable”. Costa de Los Silos.
Posteriormente, se instaló el cable entre Tenerife y Gran Canaria. A esta isla se hizo llegar el cable a la zona de El Confital, en la bahía de Las Palmas de Gran Canaria.
Por último, se extendió el cableado desde Gran Canaria hasta Lanzarote, sin que éste tocara la costa de Fuerteventura. Este proceso de conexión definitiva a la red telegráfica de Canarias finalizó el 12 de febrero de 1885, aunque ya se habían hecho pruebas operativas de conexión en 1883, según el investigador de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Rafael Pérez Jiménez. A pesar de estos avances, en aquel entonces quedaron fuera de este servicio de comunicación telegráfica las islas de El Hierro, La Gomera y Fuerteventura.
Paradójicamente, debido a los intereses de Francia por conectar este cable con sus colonias africanas, desde la Playa del Médano, Tenerife, el gobierno galo financió su extensión bajo el mar hasta San Louis y de allí, por tierra, hasta Dakar (Senegal).

Fuente: Pérez Jiménez, R. (2020)
La inauguración de la conexión entre la península y las islas fue celebrada por la clase dirigente, tal como lo manifiesta uno de los primeros telegramas de prueba enviado desde Tenerife a Cádiz, por parte del entonces Gobernador de Canarias, José Pérez de Rozas y Campuzano: “el primer cable español que cruza las aguas del Atlántico y que va a permitir que las Islas Canarias dejen de ser una región apartada para convertirse en una tierra europea”.
A pesar de ello, la puesta en marcha de este servicio de telecomunicaciones tuvo un impacto económico relativo en la sociedad canaria. Pues si bien los representantes políticos y las entidades comerciales relacionadas con el tráfico marítimo afincadas en Canarias, muchas de ellas de capital inglés (Ej.: Elder and Fyffes Co. Ltd.), se vieron beneficiadas, para el resto de población no supuso un cambio en su calidad de vida. Este razonamiento viene motivado porque las comunicaciones vía telegráfica no formaban parte de las prioridades cotidianas de la mayoría de la población canaria y/o porque el precio del envío mínimo de 20 palabras era de 5,70 reales. Hay que tener en cuenta que este importe equivaldría, aproximadamente, a cuatro días de trabajo de un peón de la construcción en aquel entonces.
BIBLIOGRAFÍA
- Anuario comercial de Canarias orientales. (1914).
- García Cabrera, M. (2020). Tesis doctoral: “Filias y fobias en acción: propaganda británica en España durante la Primera ya la Segunda Guerra Mundial”.
- Https://pellagofio.es/patrimonio-cultural-de-canarias/atalayas-de-hogueras-al-ver-piratas-al-telegrafo-de-la-armada/.
- Jiménez Martel, G. (1998). La estación radiotelegráfica de Melenara. Guía histórico cultural de Telde.
- Jiménez Martel, G. (2004). La red telegráfica eléctrica en Telde. Guía histórico cultural de Telde.
- Pérez Jiménez, R. (2020). La llegada del telégrafo a Canarias.
- Pérez Jiménez, R. (2020). Tesis doctoral: “Los orígenes de las telecomunicaciones en Canarias (1880-1936)”. Universidad de La Laguna.
- Pérez Jiménez, R. y Quintana Navarro, F. (2019): “Conectando el Atlántico: la radiotelegrafía en Canarias durante el período de entreguerras”.
- Revista: “Telegrafía sin hilos”. Año 1. Nº1. noviembre de 1911.
- Foto de portada: Hermann Kurt. Año 1920 Estación de Taliarte.
